Dos realidades

Hay que vivir dos realidades. Vivir una para los demás, para la sociedad, el trabajo. Luego tienes que tener tu propia realidad, la que te haga escapar de todo eso, evadirte de la otra realidad. Mira Jim Morrison, Kurt Cobain, ellos acabaron mal por no saber manejar las dos realidades.

A fin de cuentas tampoco estaba tan equivocado. Estuve un buen rato charlando con aquel técnico de sonido. No era la primer vez que coincidíamos ya que había trabajado anteriormente con aquella productora. Un hombre de unos 50 años que trabaja unas 14 horas diarias durante rodajes que pueden durar semanas dándome la clave para no perder la cabeza en este mundo, el llevaría desde las 6 de la mañana en pie, tanto yo como el resto de actores quejándose porque llevábamos una hora esperando al vestuario. ¿Que pensarán todos aquellos técnicos cuando oyen a los modelos quejarse de hambre y frío?. Hablaba con este hombre mientras esperaba mi turno en dos metros cuadrados entre dos camiones separados del tráfico por una valla en la que un cartel decía: Espacio reservado para la filmación. No sabía si tomarme aquello como una zona VIP o como un corral de gallinas. Los otros modelos hablaban de vino blanco y tinto, de cuanto se aprecia un whisky de 30 años, de su restaurante favorito de Miami Beach, de sus otros trabajos, de emprender en proyectos personales, es por eso que prefería hablar con el técnico. Los rodajes se hacen largos, son muchas horas de espera que da pie a largas conversaciones, ya sea con maquilladores, técnicos o modelos. Mas tarde una chica del reparto me preguntó que si me dedicaba a algo más aparte de esto. Trabajo en una tienda de gafas de sol.
Mi segunda realidad.
Al igual que el técnico, yo necesitaba vivir mi otra realidad. Después de saber lo que es trabajar en una obra, cobrar lo mismo que un albañil en un mes por un par de horas delante de la cámara me parece vergonzoso. Para mí esta es la realidad falsa, esperar tumbado en la cama un mail con un nuevo trabajo sin casting presencial. Podría levantarme todos los días a las 12 de la mañana, total, solo necesito un trabajo cada mes, pero no. No me quedo tranquilo viendo que a mi edad no estoy trabajando como una persona adulta lo haría. Es por eso que mi otra realidad, la que me obliga a madrugar a veces y seguir un horario, es trabajar en una tienda de gafas de sol. Aguantar clientes, tener responsabilidades (aunque pocas), no tener fines de semana libres y llegar tarde a casa. Yo necesito vivir esa realidad, para no acabar como Jim Morrison. Aquel técnico que escuchaba la misma música que mi padre y que trabaja tan duro como mi padre estaba en lo cierto; Si no vives dos realidades puedes perder la cabeza.

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Decadencia

Que voy escribiendo otras cosas y va camino de un año que empecé. Hoy revisando entre todos los documentos me dí cuenta de que ya llevo escrito bastante, y aunque no lo publique ahí está. Entre otras cosas me llamó la atención estas cuatro líneas que no recuerdo de cuando son; Ahí van, para esas personas que me piden que siga publicando cosas.  Gracias

 

Yo estuve allí, lo ví. Se de retales de estereotipos mal pegados como extensiones de pelo unidas con cera. Se lo que se esconde tras el maquillaje, lo que ocultan los tatuajes y, aunque sea un secreto para mi lo que quieran decir unos ojos tras el rimmel , no se si me interesan sus dramas superfluos que los hagan correrse. Decadencia. Parece que nadie la ve aunque todos la sufran. Parece que no la escuchais cuando os susurra dentro del cerebro un domingo de resaca post-drogas. Cuando os manda del sofá a la cama y de la cama al sofá, trayecto suficiente como para ojear el móvil un par de veces por el camino. Miradas hacia abajo, en el metro, en el ascensor. Que yo soy feliz cuando están limpias la taza roja y la cuchara blanca y eso me hace empezar bien el día junto con un café cargado. Será que soy pobre y espero a cobrar para darme el capricho de comprarme una nueva maceta con la que adornar la terraza y disfrutar del olor a la noche. A otros no le es suficiente un coño por semana. Y pensar que la mejor sonrisa del día la recibo de los vagabundos y no de los turistas que vienen a mi tienda a dejarse 700 e en gafas de sol.

Desesperación, esa mujer de labios rojos

Desesperación. La que te despierta por las mañanas, te zarandea y y te grita al oído “Vamos, llegas tarde”. No son más de las 8 de la mañana pero la ciudad lleva horas despierta. Barcelona no para, o bien coges la ola a tiempo o tienes que remar a contracorriente esperando un golpe de suerte. Te levantas, miras al espejo y ahí la tienes detrás, mirándote con una sonrisa oblicua. Es ella la que echa una cucharada más de café a la cafetera “Va a ser un día largo para los dos”. Mantener la cabeza en constante ebullición, levantarte en mitad de la noche para apuntar un par de ideas por si al día siguiente se han esfumado. Es la desesperación la que remueve esas ideas dentro, cogiendo unas, soltando otras. La desesperación te recuerda que este mes tienes para pagar el piso, pero quizá el mes que viene no. La desesperación mira a cada momento el correo, esperando un nuevo mensaje, una nueva llamada, si no hay nada se crece. Le gusta agarrarte por el cuello. Después de días de viaje sin apenas dormir, la desesperación te señala un par de butacas en un rincón en el aeropuerto antes del último vuelo y te dice “Descansa, volveré en un par de horas con un café. Llegué aquí con otros planes pero pronto se torcieron. No tengo ni la estatura necesaria, ni siquiera podría considerarme modelo, pero cuando la desesperación llega no queda más que explotar lo que tienes, en mi caso un puñado de fotos que hice con el propósito de probar suerte en este mundo pero que para nada llegaría a imaginar que fuera mi fuente de ingresos. Dice el gran Dylan que cuando no tienes nada, no tienes nada que perder, y no se equivocaba. Hay que saborear la mierda para apreciar un buen champan. Al fin y al cabo no se vive tan mal con ella, digamos que me he acostumbrado, incluso me gusta. Podría vivir con un tío gordo sentado al otro lado del sofá viendo la tele, un tío llamado aburrimiento, pero a decir verdad prefiero vivir con ella. Desesperación como forma de vida, por no querer caer en la rutina de un sueldo fijo y pensar en el viernes desde el lunes. Podría coger un trabajo de jornada completa y no vivir en constante preocupación. Pero le encuentro cierto morbo a no saber que pasará la semana que viene, al fin y al cabo son las mejores ideas las que aparecen apurando el último trago de cerveza caliente. Digamos que soy feliz así, como cada mañana, despierto a mi desesperación temprano, desde el espejo la miro y le sonrío. Veamos a ver que inventamos tu y yo hoy. La desesperación es una mujer morena de labios rojos que te pide que le cortes el gas en la cama.

Olvidé publicar

 

Que no, que ni estaba muerto ni de parranda. Podría parecer que como muchos blogs, al tercer post dejan de publicar,  el caso es que puedo decir que nunca antes había escrito tanto, pero claro, nada que quisiera enseñar.

Cada vez que participo en una sesión de fotos, al poco de recibirlas las publico, por eso de que en la mayoría de los casos, confío en el criterio del fotógrafo. Dicen que cuando te fotografían  te quitan el alma. Yo no tengo ningún problema en enseñar mi cara o mi cuerpo a quien sea. Muy diferente a cuando escribo algo, por muy banal que sea el tema, siento que me estoy mostrando ante demasiada gente y ya en el caso de pensar que escribo para que alguien lo lea me cohíbe hasta el punto de tardar la vida en hacerlo. No es una cara, que le puede gustar mas o menos, sino tu inteligencia la que cuestionan, tus valores,  tu gramática, lo que sea. Todos mostramos nuestro rostro día a día pero pocos son los que componen poemas a pie de calle o te dan lecciones de cómo besar.

Tengo  algún que otro proyecto pendiente en el que no solo me han pedido mi imagen sino que escriba también un par de líneas para acompañar. Por supuesto me va a llevar bastante acabarlo hasta que  lo considere digno de publicar, por lo menos, ven algo más de mí y es algo que me anima bastante y en cierto modo me obliga a enseñar lo que escribo.

Hoy mismo tuve una reunión con un director muy conocido para concretar sobre un proyecto. Le pregunté cómo ha llegado a donde está, curiosamente ha empezado la historia con ¨Yo por aquellos entonces escribía en un blog¨, ha terminado de sorprenderme al contarme que fue decisivo el apoyo de su familia al tomar una decisión tan loca como la de dejar una buena carrera y probar suerte grabando videos, algo con lo que me he sentido profundamente identificado. Quizá haya sido esa conversación, o las copas de vino durante la reunión las que me han animado a volver  a sentarme  y escribir (para los demás), porque a nadie le interesa lo que se me pasa por la cabeza andando rápido  camino del trabajo, la pena que me da ver a la gente parada en los semáforos o la nostalgia de un marcapáginas, pero quizá si que tenga algo que contar algún día.

¿Si he avanzado como modelo porqué no intentarlo con la escritura? De hecho fue mas o menos por el mismo tiempo que empecé con el tema de las fotos cuando dedicí ponerme a escribir en serio, recuerdo que la primera vez conseguí aguantar hasta las dos de la mañana, en la terraza donde estoy escribiendo hoy mismo,

¿Escribir? Bastante desde aquel día, ¿publicar? Bastante poco, pero claro, es más fácil posar para una foto que desnudarte al completo. Por lo pronto, seguiré almacenando palabras y palabras que van saliendo como intenta salir todo el agua de un pantano por un grifo medio abierto. Por lo pronto, pido perdón por las versiones en raw que publico. Si me cuesta escribir, revisarlo puede ser la muerte.

 

False Fake Phony

¿ Por quéde llevar un reloj hoy día? claramente es una cuestión estética. No es necesario llevarlo colgado de la muñeca cuando tienes el bolsillo un móvil con el que podrías saber a que hora anochece en Chicago. El porqué de llevar puesto un reloj que no funciona es otro asunto.

Siempre me ha gustado llevar una pulsera, algún trozo de cuero que me recuerda a alguien importante. Por norma general, en las sesiones tengo que quitarme todos esos pequeños recuerdos, forzar el cuero hasta liberar la muñeca. Noto como se rompe poco a poco cada vez que tengo que hacerlo, como si las raíces de un árbol sufrieran cada vez que el viento pegara fuerte. En ese momento dejo de ser yo, dejo de llevar conmigo el recuerdo de esa persona. «Don´t forget your roots» pienso cada vez que me tengo que quitar ese trozo de cuero con dificultad.

Es solo un detalle, pero me marcan mucho estas pequeñas cosas y me hacen pensar; Todo esto viene por el asunto del reloj; Por lo general no suelo llevar reloj, básicamente porque tengo costumbre de mirar la hora en el móvil, por tanto, poco me importa que funcione o no. ¿Por qué roto? Para eso habría que preguntarle a las marcas que me regalan su producto a cambio de promoción. Supongo que aprovechan las partidas defectuosas para obsequiar a la gente. Que le vamos a hacer, (caballo regalado…) el caso es que me gusta el detalle de que no funcione, a mi parecer refleja a la perfección este mundillo de neopropaganda, y de esa forma, tengo presente en todo momento que a pesar de las buenas maneras, regalos y cumplidos, poco les importas más allá de la imagen que les puedas mostrar con sus productos regalados.

En fin, si todavía queréis haceros con un reloj de unos 200 e que puede que no funcione buscad por mis fotos que lo mismo encontráis algún código promocional con descuento.

50 43 38 40

Somos cifras, números. Así empezaba el último libro que leí, tengo la suerte de encontrar los libros adecuados en el momento adecuado.  Yo, al igual que todos vosotros también soy un número, el 50 43 38 40; En el orden que sea, el caso es que ese soy yo y para muchos es lo único que soy y lo único que les importa de mí. Aparte tengo más números, el 1.75, pero como todos tengo varias caras y puedo ser el 1.76 incluso el 1.78 para agencias extranjeras, el caso es que nunca llego a ser 1.80.

Nuevo mail, nueva convocatoria, playlist seleccionada rigurosamente para ir animándome camino del casting, con suerte, yendo temprano puede que sea de los primeros pero por la tarde puede que tengas el número 80, ciento y algo, con 15 personas por delante lo que supone unos 40 minutos de espera aproximadamente hasta que llegue el momento de gloria, ese  momento en el que  vas pensando por el camino del estudio que va a ser tuyo, que te vas a llevar el papel tu. Giorgio Moroder te recuerda que los principios no son fáciles, Keith Richards en su biografía habla de ello (otro libro encontrado en el momento perfecto), es por eso que Gimme Shelter suena en la misma playlist que Daft Punk, está todo pensado.

Hola te presentas, nombre y agencia en inglés a ser posible, no digas la edad.

Precisamente ese número no les interesa, puedo hacer papeles desde 20 a 35 años, no se cuantos castings llevo ya, lo que sí se es que el proceso de selección de casting no ha cambiado desde hace 10 años.

Perfil izquierdo, perfil derecho,  muestra las manos a la altura de la cara, da una vuelta sobre tí mismo y termina con una buena sonrisa.

Despues se quedan con tus datos, es decir, 50, 38, 40, 42, 1.76… Para moda no sirves, lo he escuchado mil veces, casi las mismas que eso de   ¨en fotos pareces más alto¨. Les resulta imprescindible trabajar con  modelos de más de 1,80 aunque luego en las fotos no se aprecie la estatura.

Si hubiera escogido otro trabajo ,o mejor dicho, si me hubieran dejado trabajar en otra cosa a nadie le hubiera importado mi 1.75, pero trabajar en un laboratorio obteniendo datos hace falta un 3 y difícilmente llego al 2.8, pero por cuestiones de suerte ha sido mi 1.75 el factor limitante. Somos cifras, números que maneja gente que pregunta tu nombre por cuestiones de educación, ya sea para becas doctorales o  scoutings de agencias, pero a nadie le importa realmente quien seas.

Puede que parezca que no me gusta mi trabajo, la verdad es que me encanta, es fácil, cómodo y sencillo, lo que odio es todo lo que hay alrededor, el ser una cifra, un montón de carne del que solo importa la razón €/K (por supuesto hablo de precio por publicación según número de seguidores de instagram, no se confundan)

 

Happy Deathday Mr Chinaski

Lo que demuestra que soy algo novato en esto de los blogs es programar un post y ver días después que no se publicó. Aun pasado de fecha  quería compartirlo, aquí va:

Ayer fue el aniversario de muerte de Charles Bukowski. Se podría considerar casi un homenaje que se recuerde su muerte en lugar de su nacimiento, un hombre que vivió la mayor parte de su vida perseguido por la muerte, la que inspiró muchos de sus textos escritos entre sorbos de cerveza y whiskey barato.

Fue casualidad que empezara a escribir en el blog en el mismo día de su muerte, es algo que tengo en cuenta ya que ha sido despues de leer prácticamente todo lo de este viejo cuando he sentido que yo tambien podía hacerlo.  Ayer escribí sobre mi padre, hoy sobre una persona a la que despreciaría por la vida que vivió pero que en cierto aspecto aprecio ya que este hombre con alcohol como filtro logró retratar la decadencia de los Estados Unidos de su época, no adornó palabras como su odiado Shakespeare, habló de su vida como fué, habló del sexo sucio como sus sábanas, del amor y vómitos de resaca, de yonkies y amago de escritores, de sus carreras de caballos en el hipódromo, escribió tal y como pensó, sobre cordones de zapatos, sobre la mediocridad de Van Gogh, no le importaba si era bueno o malo lo que escribía, tan solo vomitaba palabras casi incoherentes entre las que se leyeron las mejores historias de amor.

En estos días de decadencia hace falta un Bukowski, quizá exista, pero no tendrá cuenta de Instagram ni Pinterest, será un vagabundo con mil historias mejores que contar que todos aquellos que suben sus fotos un domingo de resaca .  Cada vez que veáis un vagabundo por la calle pensad que podría ser un genio con mala suerte.Para quien no conozca nada de este viejo, aquí va una de las cosas que más me gustan de este pobre sinvergüenza.

 

Yo era sentimental respecto a muchas cosas: unos zapatos de mujer bajo la cama; unas horquillas olvidadas; la manera como decían «Voy a hacer pipí»…; cintas de pelo; pasear por el bulevar con ellas a la una y media de la tarde, sólo dos personas caminando juntas; las largas noches bebiendo y fumando, hablando; las discusiones; los pensamientos de suicidio; comer juntos y sentirse bien; las bromas, la risa saliendo de ninguna parte; sentir milagros en el aire; estar juntos en un coche aparcado; comparar pasados amores a las tres de la madrugada; que te dijeran que roncabas, oírlas roncar; madres, hijas, hijos, gatos, perros; algunas veces la muerte y otras el divorcio, pero siempre yendo adelante, siguiendo a través; leyendo a solas un periódico y comiendo un triste sándwich sintiendo náuseas porque ella ahora estuviese casada con un dentista tartamudo; hipódromos, parques, picnics; incluso cárceles; sus estúpidos amigos, tus estúpidos amigos; tu bebida, sus bailes; tus flirteos, sus flirteos; sus píldoras, tus polvos con otras personas y ella haciendo lo mismo; dormir juntos… No había juicios que hacer, aunque por necesidad uno tuviera que seleccionar. Más allá del bien y del mal era una cosa buena en teoría, pero para ir viviendo uno tenía que elegir: algunas eran más agradables que otras, otras simplemente estaban más interesadas en ti, y en ocasiones el exterior hermoso y el interior frío eran necesarios para polvos sangrientos y sin clemencia.DSC00029

I am not a Fucking Model

Por qué?

Porque a pesar de llevar solo unos meses con esto estoy ya cansado de ser una simple imagen, porque ser modelo es algo más que medir 1,80 y tener facciones marcadas, porque no quiero ser un trozo de carne más en el expositor de una carnicería. No abro este sitio para convertirlo en un blog en el que promocionar productos ni nada por el estilo, de hecho ni siquiera voy a preocuparme de la imagen de la página ya que lo único sobre lo que me centraré será en los textos, demasiado me preocupo ya de mi imagen.

Modelo…

Me costó tiempo decir que me dedicaba a esto cuando la gente me preguntaba, poco tiempo después me vuelvo a plantear el concepto de modelo; Muchas agencias me han cerrado las puertas por no medir 1,80.  Un modelo es un ejemplo a seguir, y la verdad dudo de que ningún 90 60 90 sea la mejor referencia que seguir. Para mí, la única persona que podría considerar modelo no destaca por su estatura, tiene bigote aunque no barba, nunca tuvo un padre como ejemplo, (creo que es precisamente por este hecho por el que ha llegado a ser la persona que es). Este hombre ha sido la persona que he tenido como referencia desde pequeño y que me ha mostrado con su trabajo como se llega a ser un hombre de verdad; el tipo de persona que aspiro ser en la vida. Ya no hablo como padre, sobre eso podría escribir días, sino como persona, como profesional, como currante.

Las cosas bien hechas, bien hechas están

Esa frase que tantas veces me ha repetido y tanto he llegado a odiar en algunas ocasiones la llevaba tatuada junto con otra de mi abuelo, claro está, no en la piel, como tanto gilipollas se tatúa como si necesitara leerlo todos los días para recordarlo.

Pues sí, estoy harto de ser solo una imagen. Me pagan por no hacer (casi)nada, me pagan los viajes, conozco mujeres realmente guapas con las que trabajo y otras que no lo son tanto me escriben gilipolleces desde cualquier parte del mundo, veo mi cara por carteles en la ciudad, en teoría por la tele también, me maquillan, peinan y visten,  mis agencias me mandan mensajes por las mañanas con cariño y se preocupan por mi, las marcas me regalan sus productos y hay gente que hasta quiere echarse fotos conmigo, los mismos que me desprecian porque solo soy modelo se asombran cuando abro la boca para hablar y no se me cae la baba, hasta dicen por ahí que tengo una carrera, (como Ana Obregón), pero no, no soy ningún ejemplo a seguir ni recomiendo a nadie hacer lo que hago. ¿Mi modelo? Mi padre, con el cual trabajo desde los 10 años, por eso no se me caen los anillos cuando colaboro en la preparación de algún shooting, es más, tengo la necesidad de  ayudar con los cables y sentir de alguna manera que hago un trabajo de verdad y no solo poner mi cara.

Modelo? Una mierda, yo soy otra cosa.